PISA 2025: la pregunta que tus papás ya se están haciendo (y que tu escuela no sabe responder)

Resumen rápido: México obtuvo 388 puntos en matemáticas en PISA 2025 contra 463 de la OCDE, y quedó en el lugar 64 de 91 países. Los papás que pagan colegiatura privada ya vieron esos números. Y esta semana se están preguntando si su escuela es distinta o si están pagando de más por el mismo resultado. Casi ninguna institución privada en México está respondiendo esa pregunta. Este artículo explica por qué esa omisión te va a costar matrícula, cómo se conecta con la deserción escolar que ya estás viviendo, y cinco diferenciadores verificables que puedes construir a partir de estos resultados.


Un martes cualquiera, un papá desayuna, abre el periódico o el noticiero, y ve el titular:

México, lugar 64 de 91 en PISA.

Ese papá paga tu colegiatura. Puntual. Sin quejarse. Lleva seis años con su hijo en tu escuela.

Y por primera vez en esos seis años se hace una pregunta que nunca se había hecho:

—¿Mi hijo está en ese promedio?

Detente aquí, porque este es el momento más importante del año para tu institución y probablemente ni te enteraste de que ocurrió.

Ese papá no está enojado. No va a llamar a la dirección. No va a pedir explicaciones.

Solo se quedó con la duda.

Y las dudas que nadie responde no se olvidan: se quedan ahí, esperando el momento en que llegue el folleto de la escuela de enfrente con una colegiatura veinte por ciento más baja.


Índice
  1. ¿Qué dicen exactamente los resultados de PISA 2025 en México?
  2. ¿Es justo culpar a las escuelas de esos resultados?
  3. "Fueron los celulares": la segunda coartada del año
  4. ¿Qué tiene que ver PISA con la deserción escolar de tu institución?
  5. ¿Por qué la deserción escolar cuesta más de lo que crees?
  6. ¿Cuál es el terreno real sobre el que estás parado?
  7. Entonces, ¿es todo malo? No. Y aquí está el giro.
  8. ¿Qué cuenta como diferenciación real y qué no?
  9. Cinco diferenciadores que puedes construir a partir de PISA
  10. ¿Por cuál empiezo?
  11. Una advertencia que me importa más que todo lo anterior
  12. Qué puedes hacer esta semana sin gastar un peso
  13. Preguntas frecuentes
  14. El resumen en una frase

¿Qué dicen exactamente los resultados de PISA 2025 en México?

Vamos a los números, porque hay que conocerlos antes de hablar de qué hacer con ellos.

La OCDE publicó los resultados el 8 de septiembre de 2026:

Área evaluadaMéxicoPromedio OCDEDiferencia
Matemáticas388463−75
Lectura408461−53
Ciencias414482−68
Resolución computacional de problemas453500−47

México quedó en el lugar 64 de 91 países evaluados.

Y hay tres cifras que casi nadie está mencionando, pero que son las que de verdad importan:

Solo 30 de cada 100 estudiantes mexicanos alcanzaron el Nivel 2 en matemáticas. El Nivel 2 no es excelencia: es el umbral básico, reconocer cómo representar matemáticamente una situación sencilla. Los otros 70 no llegan ahí.

Apenas el 0.5% llegó a los niveles 5 o 6 en al menos una de las tres áreas. Medio alumno por cada cien. Uno de cada doscientos. El promedio de la OCDE es 11.9%.

El 41.8% quedó en bajo rendimiento en las tres materias principales al mismo tiempo.

Léelo otra vez: cuatro de cada diez jóvenes mexicanos de quince años están por debajo del nivel básico en matemáticas, lectura y ciencias simultáneamente.


¿Es justo culpar a las escuelas de esos resultados?

No del todo, y quiero ser honesto contigo porque esto te sirve para defenderte de un argumento facilón.

La propia OCDE señala que la baja del promedio probablemente está ligada a que se incorporaron a la evaluación más jóvenes de poblaciones marginadas. La representatividad pasó de 40% a 67% de los jóvenes de quince años en México.

Traducción: entró más gente a la foto. Y el desempeño del 25% con mejores resultados se mantuvo estable.

O sea que el promedio bajó en parte porque el sistema está midiendo a más gente, no solo porque los de siempre empeoraron.

Ese matiz es real y deberías conocerlo.

Pero ojo con el uso que se le da.

Porque hay una diferencia enorme entre explicar un dato y usarlo como escudo.


"Fueron los celulares": la segunda coartada del año

El secretario de Educación atribuyó la caída global de los resultados al uso de celulares y pantallas. Y señaló que México no tuvo una caída tan pronunciada como muchos países del mundo.

Detente un segundo en eso.

Hace unos meses, el mismo secretario explicó la caída de matrícula ante el Senado con otra frase:

"Los niños que no nacen no van a la escuela."

Primero fue la demografía. Ahora son las pantallas.

Las dos explicaciones son parcialmente ciertas. Por eso funcionan tan bien.

Una explicación externa, parcialmente cierta, que además está convenientemente fuera del control de quien tendría que actuar.

Y aquí está lo que me interesa que veas, porque no te lo digo para criticar a la SEP:

Ese mismo reflejo lo vas a ver en tu propia junta de consejo.

Alguien va a decir que la matrícula bajó porque nacen menos niños. Alguien va a decir que los alumnos rinden menos por el celular. Y todos van a asentir, porque las dos cosas son ciertas.

Y nadie va a revisar la parte que sí les corresponde.


¿Qué tiene que ver PISA con la deserción escolar de tu institución?

Todo. Y esta es la conexión que casi nadie está haciendo.

La deserción escolar y los resultados de aprendizaje son el mismo problema visto desde dos ángulos.

Un alumno que no alcanza el nivel básico en matemáticas no se cae del sistema el día del examen. Se cae meses o años antes, cuando dejó de entender la clase, dejó de participar, empezó a faltar, y nadie lo notó a tiempo.

Y aquí viene el dato que resume el estado del sistema educativo mexicano mejor que cualquier puntaje:

La SEP lleva dos años sin publicar los datos de abandono escolar y eficiencia terminal.

Dos años.

Ni siquiera se puede distinguir si los alumnos que faltan en el sistema nunca entraron o si se salieron. Los especialistas lo dicen abiertamente: no hay forma de saberlo.

Ahora hazte la pregunta incómoda:

Si la autoridad educativa nacional no está midiendo su propio abandono escolar, ¿qué probabilidad hay de que tu institución sí lo esté midiendo?

¿Sabes cuántos alumnos que entraron a primero de primaria contigo terminaron sexto en tu escuela?

¿Sabes cuál fue tu tasa de reinscripción del ciclo pasado, por grado?

¿Sabes cuántos de los que se fueron lo hicieron por dinero y cuántos por otra razón?

Si no tienes esos tres números, no tienes un problema de deserción escolar. Tienes un problema de ceguera.


¿Por qué la deserción escolar cuesta más de lo que crees?

Porque no es una baja. Es una doble pérdida.

Conseguir un alumno nuevo cuesta hasta cinco veces más que retener uno que ya tienes. Es un principio documentado en estrategia comercial desde hace décadas y aplica en cualquier industria, incluida la educativa.

Cada alumno que se va representa:

  • La colegiatura que dejas de cobrar el resto del ciclo
  • El costo de conseguir un reemplazo, que es cinco veces mayor
  • El costo fijo que sigue corriendo igual: renta, nómina, mantenimiento, deuda del edificio

Y ese último punto es el que mata escuelas.

Tu plantel está diseñado para cierto número de alumnos. Si pierdes el 20% de tu matrícula, no pierdes el 20% de tus costos. Pierdes tal vez el 8%.

Por eso las escuelas no cierran cuando pierden alumnos.

Cierran dos o tres años después, cuando el costo fijo se comió la reserva.

Y no es teoría. En Guanajuato, la Secretaría de Educación estatal reportó el cierre de 26 escuelas particulares por falta de matrícula y por no cumplir condiciones para operar. Se suman a 42 que ya habían cerrado en los dos ciclos anteriores: 68 escuelas privadas apagadas en tres años, en un solo estado.

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El secretario estatal lo describió con una frase de manual de negocios: esas escuelas "ya no representan un negocio para sus dueños".

Un funcionario de educación hablando como analista financiero. Y con toda la razón.


¿Cuál es el terreno real sobre el que estás parado?

Antes de hablar de soluciones, dimensiona el piso. Son tres contracciones ocurriendo al mismo tiempo.

Primera: nacen menos niños.

Entre 2019 y 2024, los nacimientos registrados en México pasaron de 2,092,214 a 1,672,227. Son 419,987 niños menos cada año, según INEGI. Y hacia adelante no mejora: un estudio de CEPAL con UNESCO proyecta que México llegará a 1,643,767 nacimientos en 2050, una caída de 19.3% respecto a 2023.

Segunda: de los que nacen, cada vez menos se inscriben.

La cobertura neta —que es un porcentaje, o sea que ya está ajustada por cuántos niños existen— viene cayendo:

NivelCiclo 2015-2016Ciclo 2025-2026
Preescolar70.3%61.5%
Primaria103.7%98.0%
Secundaria98.8%93.9%

En 2015, seis de cada cien menores en edad escolar quedaban fuera de las aulas. Hoy son once de cada cien. Casi el doble. Y son niños que sí nacieron.

Tercera: ahora hay una vara pública de calidad.

Eso es PISA. Antes las familias comparaban precio, instalaciones y recomendaciones. Hoy tienen un número en la portada del periódico.

Multiplica las tres. Ese es tu mercado real.

Menos niños. Menos inscripción. Y por primera vez, evidencia pública de que el sistema no está entregando resultados.


Entonces, ¿es todo malo? No. Y aquí está el giro.

Deja de mirar PISA como educador por un momento. Míralo como dueño de negocio.

Vuelve al papá del principio, el del martes con el periódico.

Ese papá está haciéndose una pregunta que nunca antes se había hecho: si su escuela es distinta o si está pagando de más por el mismo resultado.

Por primera vez en años no está comparando precios. Está comparando resultados.

¿Y sabes cuántas escuelas privadas en México le están respondiendo esa pregunta?

Prácticamente ninguna.

Ahí está tu hueco. Y no va a durar abierto mucho tiempo.

Porque el día que tres colegios de tu ciudad empiecen a publicar resultados verificables, tú vas a estar obligado a hacerlo también, pero ya de reacción, ya tarde, y ya sin la ventaja de haber sido el primero.


¿Qué cuenta como diferenciación real y qué no?

Cuando le pregunto a un director qué lo hace diferente, casi siempre me dice lo mismo:

  • Somos una escuela con valores… bla, bla, bla
  • Tenemos inglés… bla, bla, bla
  • Tenemos tecnología en el aula… bla, bla, bla

Abre ahora mismo el sitio web de tus tres competidores más cercanos. Te espero.

Dicen lo mismo. Palabra por palabra, en algunos casos.

Eso no es diferenciación. Es el precio de entrada al mercado. Es lo que necesitas para que te consideren, no lo que hace que te elijan.

Y cuando todos dicen lo mismo, el papá solo encuentra una forma de decidir: el precio.

Un diferenciador real cumple tres condiciones. Si falla una, no cuenta:

1. Es verificable. Se comprueba con evidencia, no con adjetivos. "Formamos líderes" no es verificable. "El 87% de nuestros egresados entró a su primera opción" sí lo es.

2. Es difícil de copiar. Si tu competencia lo iguala en un ciclo escolar, no es un foso: es un anuncio. Una plataforma tecnológica se compra en tres meses. Un descuento se iguala en una tarde.

3. A la familia le importa de verdad. No lo que a ti te enorgullece. Lo que resuelve la angustia real del papá que está decidiendo dónde meter a su hijo.

Aplica esas tres condiciones a tu folleto de este año.

La mayoría de lo que promueves no pasa ni la primera.


Cinco diferenciadores que puedes construir a partir de PISA

1. Matemáticas verificables con instrumento externo

Es el más obvio y, paradójicamente, el que casi nadie usa. ¿Por qué? Porque implica medirte, y medirte implica poder salir mal.

Las matemáticas son verificables. Se aplican, se califican, se comparan. No admiten adjetivos. O el alumno resuelve el problema o no lo resuelve.

Cómo se construye:

Consigue un instrumento externo. Ese es el punto crítico. Una evaluación diseñada y calificada internamente no le sirve a nadie como evidencia, porque cualquier papá asume —con razón— que puedes ajustarla. Sirven olimpiadas de matemáticas, certificaciones internacionales o instrumentos de universidades reconocidas.

Aplícalo este ciclo aunque no publiques nada. Necesitas tu línea base y no la puedes fabricar retroactivamente.

Mide el mismo grado, con el mismo instrumento, cada año.

Y comunica la trayectoria, no el número absoluto. "Nuestros alumnos de tercero de secundaria subieron 18 puntos en tres años" pega mucho más fuerte que un dato aislado, y te protege si tu punto de partida no es brillante.

Tiempo para tener algo que mostrar: tres años.


2. Ambiente de concentración real

El secretario culpó a los celulares. Vamos a tomarle la palabra, porque si tiene razón acaba de regalarte un producto.

Estos son los datos de PISA 2025 que casi nadie leyó:

Solo el 27.2% de los estudiantes estudia en un lugar donde los celulares están prohibidos. Solo el 24.2% reportó ausencia de distracciones digitales.

Tres de cada cuatro estudiantes mexicanos no tienen un ambiente libre de distracción digital. Ni en su escuela, ni en su casa.

Ahora piensa en el papá que llega a su casa a las ocho de la noche y se pelea con la pantalla de su hijo. Todas las noches. Esa pelea la está perdiendo, y lo sabe.

Nadie le está ofreciendo ayuda. Ni la escuela pública, ni la privada, ni el pediatra.

Cómo se construye:

No es poner "prohibimos celulares" en el folleto. Eso lo dice cualquiera.

Es una política escrita, con reglas explícitas por nivel educativo. Un protocolo documentado de qué pasa cuando alguien la rompe: la primera vez, la segunda, la tercera. Un lugar físico donde se guardan los dispositivos. Un reporte trimestral a las familias con evidencia de cumplimiento.

Y la parte que casi nadie hace: extiende el apoyo a la casa. Una guía práctica para los papás sobre cómo manejar pantallas en su hogar. Les estás resolviendo la pelea de las ocho de la noche.

Tiempo para tener algo que mostrar: un ciclo escolar.

Este es el que yo empezaría primero. Cuesta poco dinero y cuesta voluntad directiva. Por eso casi nadie lo hace bien: implica sostener una decisión impopular durante los primeros tres meses, cuando los alumnos se quejan y algún papá llama molesto.


3. Inteligencia artificial supervisada

47.4% de los estudiantes ya usa inteligencia artificial cada semana para aprender. Dato de PISA 2025.

¿Cuántos lo hacen con supervisión, criterio o método? Prácticamente ninguno.

Están aprendiendo a usar la herramienta más poderosa de su generación a solas, a escondidas, y con la única regla de que no los cachen.

Y hay un segundo dato que casi nadie conectó con el primero: PISA 2025 midió por primera vez resolución computacional de problemas. México obtuvo 453 contra 500 de la OCDE.

Una competencia nueva. Ya medida. Ya con brecha documentada.

Cómo se construye:

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Si tu respuesta actual es "prohibimos el ChatGPT en las tareas", estás resolviendo el problema de 2023.

Un programa serio define cuándo sí y cuándo no, con una regla escrita por tipo de tarea. Enseña a verificar lo que la IA responde, que es la habilidad central y la que menos se enseña. Enseña a formular buenas preguntas, porque preguntar bien exige entender el problema. Y forma primero a los maestros: ese es el paso que se salta el 90% de las escuelas que lo intentan.

Tiempo: un ciclo para arrancar, dos para hacerlo bien.

Aquí es donde hoy no tienes competencia. El que lo construya este año va a ser el único que lo tenga cuando todos se den cuenta.


4. Transparencia de resultados

Ya vimos que la SEP lleva dos años sin publicar abandono escolar. En ese vacío de información, tú puedes hacer algo que nadie está haciendo: publicar tus números.

Sé lo que estás pensando: ¿y si salgo mal?

Exacto. Esa es la razón por la que funciona.

Un diferenciador que no cuesta nada no diferencia. Si publicar resultados fuera cómodo, tus tres competidores más cercanos ya lo habrían hecho.

Los cuatro números:

  • Permanencia real. De cada 100 alumnos que entraron a primero, cuántos terminaron el nivel completo contigo.
  • Colocación. Qué porcentaje de tus egresados entró a su primera opción de siguiente nivel.
  • Retención ciclo a ciclo. Qué porcentaje reinscribió.
  • Rotación docente. Qué porcentaje de tu plantilla siguió contigo el ciclo siguiente.

Ninguno de esos cuatro números aparece en el sitio web de ninguna escuela privada de México.

Todos aparecen en el reporte anual de cualquier empresa seria.

Ahí está la diferencia entre operar una escuela y operar un negocio con responsabilidad.

Cuando el papá compare tu página, donde hay cuatro números verificables, contra la de enfrente, donde hay tres adjetivos y una foto de niños sonriendo, la conversación de precio se terminó.

Tiempo: un año midiendo en privado, tres para tener una serie que cuente una historia.


5. Plantilla docente vigente

México sacó 414 en ciencias contra 482 de la OCDE. Y ciencias fue el área principal de PISA 2025, la más medida de toda la edición.

No puedes enseñar al nivel de 482 con maestros que llegaron a tu escuela porque no encontraron otra cosa.

Hay instituciones donde la docencia complementa una práctica profesional activa y vigente. Y hay instituciones donde la docencia es una válvula de escape para el desempleo: profesores fugaces, sin vínculo real con la industria que dicen enseñar.

Eso no se nota en un folleto. Se nota en el resultado del alumno, tres años después.

Y viene un agravante: la UNESCO estima que América Latina necesita 3.2 millones de docentes nuevos para 2030, solo para reemplazar a los que se van. Conseguir buenos maestros va a ser más difícil, más caro y más desigual.

El que empiece a construir su plantilla ahora, la va a tener. El que espere, va a competir por los que sobren.

Cómo se construye:

Lleva el número de rotación docente. Si hoy no lo tienes, ese es el primer paso y toma una tarde.

Identifica a tu 20% mejor, nombre por nombre, y protégelo.

Cambia el criterio de contratación: de "quién acepta el sueldo" a "quién tiene práctica vigente". Cuesta más por plaza y cuesta muchísimo menos que rotar tres veces en dos años.

Y documenta la experiencia profesional de tu plantilla. Es material de venta que ya tienes y no estás usando.

Tiempo: cinco años.

Las familias no ven tu plan de estudios. Ven al maestro que le da clase a su hijo todos los días. Ese maestro es tu producto.

Un edificio se construye en un año. Un descuento se iguala en una tarde. Una plataforma se compra en tres meses. Un cuerpo docente sólido toma cinco años.

Por eso casi nadie lo hace. Y por eso es el único que no te pueden quitar.


¿Por cuál empiezo?

No puedes construir los cinco. No este año, probablemente ni en tres.

Y si lo intentas, vas a terminar con cinco anuncios y ningún diferenciador. Que es exactamente lo que ya tienes.

Este es el orden que yo recomiendo:

Empieza por el ambiente de concentración. Es el único que rinde en un ciclo. Te da una victoria visible rápido, y esa victoria te compra el capital político interno para lo demás.

En paralelo desde hoy, empieza a medir. Aunque no publiques nada todavía. Porque la serie de tres años empieza a contar desde el primer dato que capturas, y ese tiempo no se compra después. Es lo único de esta lista que se pierde para siempre si lo pospones.

También en paralelo, arranca la plantilla docente, sabiendo que tarda cinco años. Haz la cuenta: el que lo empieza en 2029 llega en 2034. Y para 2034 la caída demográfica ya está tocando el bachillerato.


Una advertencia que me importa más que todo lo anterior

Todo esto solo funciona si es verdad.

Si publicas números que no mediste. Si dices que prohíbes celulares y no lo sostienes después de la tercera llamada molesta. Si anuncias un programa de inteligencia artificial que en realidad es una diapositiva en una junta.

Te van a cachar.

Y te van a cachar precisamente ahora, porque los papás que vieron PISA esta semana volvieron a mirar los resultados y ya no se conforman con adjetivos.

Ese es el cambio real de este momento. No los puntajes. La vara.


Qué puedes hacer esta semana sin gastar un peso

Tres cosas concretas:

Uno. Calcula tu permanencia real. De cada 100 alumnos que entraron a primero hace seis años, cuántos terminaron contigo. Ese número solo te va a decir más sobre tu institución que cualquier diagnóstico externo.

Dos. Compara tu caída de matrícula contra la caída de nacimientos de tu estado en el mismo periodo. Si tu matrícula cayó más que los nacimientos de tu zona, la diferencia no es demografía. Es tuya.

Y eso, aunque suene peor, es la mejor noticia que puedes recibir: significa que hay una parte que sí depende de ti.

Tres. Elige uno de los cinco diferenciadores. Solo uno. Escribe en una hoja qué vas a poder demostrar dentro de doce meses que hoy no puedes demostrar. Ponle nombre a un responsable y fecha de revisión.

Eso es más de lo que va a hacer el 90% de las instituciones privadas de México con la noticia de PISA.


Preguntas frecuentes

¿Cuáles fueron los resultados de México en PISA 2025? México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura, 414 en ciencias y 453 en resolución computacional de problemas. Los promedios de la OCDE fueron 463, 461, 482 y 500 respectivamente. México ocupó el lugar 64 de 91 países evaluados. Los resultados se publicaron el 8 de septiembre de 2026.

¿Cuántos estudiantes mexicanos alcanzan el nivel básico en matemáticas? Solo 30 de cada 100 alcanzaron el Nivel 2, que es el umbral básico. Además, apenas el 0.5% llegó a los niveles 5 o 6 en al menos un área, frente a 11.9% del promedio de la OCDE.

¿Cuánto ha bajado la matrícula en las escuelas privadas de México? No existe un registro nacional consolidado de cierres. Sí hay casos documentados: Guanajuato reportó 26 escuelas particulares cerrando este ciclo, sumadas a 42 en los dos ciclos previos. En Coahuila, la matrícula de educación básica cayó 5.76% en un solo ciclo, con preescolar bajando 17.79%.

¿Cuánto cuesta la deserción escolar a una institución privada? Conseguir un alumno nuevo cuesta hasta cinco veces más que retener uno existente. A eso se suma que los costos fijos —renta, nómina, mantenimiento, deuda— no bajan en la misma proporción que la matrícula. Por eso una escuela puede perder 20% de sus alumnos y solo 8% de sus costos.

¿Cómo se evita la deserción escolar en una escuela privada? Con un sistema, no con buenas intenciones. Requiere indicadores de riesgo definidos (asistencia, calificaciones, participación, cartera vencida), umbrales que disparen alertas automáticas, un responsable con nombre para cada alerta, y un protocolo de intervención antes de que la familia tome la decisión de irse.

¿Sirve dar más becas para llenar los grupos? No como estrategia sostenible. Con 400 alumnos, colegiatura de $3,500 y descuento del 30%, subir la cobertura de becas del 20% al 40% requiere 35 alumnos nuevos solo para no perder dinero. Además erosiona el margen, daña el posicionamiento y atrae familias que se irán al primer descuento ajeno.

¿Qué es la cobertura neta y por qué importa? Es el porcentaje de niños de cada grupo de edad que están inscritos en el nivel que les corresponde. Al ser un porcentaje, ya está ajustado por cuántos niños existen. Por eso su caída —de 70.3% a 61.5% en preescolar en diez años— no se explica por la baja natalidad.


El resumen en una frase

El mercado se está achicando por demografía. La cobertura cae además de eso. Y ahora la calidad está medida y publicada por la OCDE.

Las escuelas que no tengan nada verificable que mostrar van a seguir compitiendo por precio hasta que el precio ya no alcance.

Las que sí lo tengan, van a llenar sus salones mientras otras cierran.

¿De qué lado quieres estar el próximo ciclo?

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Fuentes

  • OCDE. PISA 2025 Results. Publicados el 8 de septiembre de 2026.
  • INEGI. Estadística de Nacimientos Registrados (ENR), 2024.
  • SEP. Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025. Formato 911, DGPPyEE.
  • SEP. Boletín 239 e indicadores SIGED, cobertura neta por nivel educativo.
  • Cecchini, Huepe, Scasso y Vera (2026). El impacto de la caída de la natalidad en los sistemas educativos de América Latina. CEPAL / CELADE con UNESCO.
  • UNESCO. Proyección de necesidades docentes en América Latina al 2030.
  • Secretaría de Educación de Guanajuato, agosto de 2026.
  • Secretaría de Educación de Coahuila, ciclo 2026-2027.
Sergio Ruiz
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